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Todo sobre el moquillo en gatos: síntomas y tratamiento

moquillo en gatos © Anna Krivitskaya / Shutterstock

Esta grave enfermedad puede ocasionar la muerte de los gatos a los que ataca. La veterinaria Tonatzin Rojas nos explica cómo se contagia, cuáles son los síntomas, cómo prevenirlo y cuáles son los tratamientos adecuados.

Por Tonatzin Rojas

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Qué es el moquillo en gatos

La parvovirosis felina o panleucopenia también es conocida como “distemper o moquillo felino” es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa y mortal, ocasionada por un virus que se encuentra clasificado dentro del grupo de los parvovirus. 

Al igual que el parvovirus canino, el del moquillo felino es un virus muy pequeño, estable y resistente, puede permanecer infeccioso hasta por un año.

Llega a soportar temperaturas de hasta 56°C lo cual lo hace un virus altamente resistente al ambiente; también es resistente a soluciones químicas como el alcohol, pero se puede inactivar al contacto con hipoclorito de sodio al 6% durante 10 minutos. 

Se cree que el parvovirus canino fue una mutación del virus de parvovirus en gatos debido a que los primeros casos de parvovirosis felina fueron reportados en los años 1900, mientras que los primeros casos de parvovirus canino fueron reportados hasta mediados de los años setenta del siglo pasado.

Ambos virus son muy similares genéticamente, pues difieren solo en un 2% en su secuencia genética.

Pero el virus del moquillo canino no causa enfermedad en el gato y viceversa. 

El moquillo en los gatos se caracteriza por producir inflamación intestinal severa y baja en las células blancas de defensa, como son los leucocitos y neutrófilos principalmente.

El moquillo se considera una enfermedad con un 90% de mortalidad, sobre todo en gatos jóvenes, menores a 1 año, y 50% en felinos adultos no vacunados.

El virus del moquillo no solo afecta a gatos domésticos; también puede ocasionar enfermedad en otro tipo de animales silvestres como tigres, leopardos, visones, hurones, coatíes y mapaches.

¿Cómo se contagia el moquillo en los gatos?

Las infecciones por el virus del moquillo ocurren por el contacto directo con animales enfermos o sus secreciones.

Las partículas virales son abundantes en las secreciones de gatos enfermos o que se estén recuperando de la enfermedad, como:

La eliminación del virus puede ocurrir hasta por 6 meses después de que el gato ya se ha recuperado.

También se han reportado infecciones adquiridas por medio de accesorios como:

  • Platos.
  • Camas.
  • Cepillos.
  • Ropa.

Inclusive nuestras manos pueden llevar secreciones de animales contagiados si estuvieron en contacto con estos. 

gato saliva
Las secreciones como la saliva pueden transmitir el virus. © Seregraff / Shutterstock

El contagio se da de la siguiente manera: el virus ingresa a través de la nariz y/o la boca del gato y tiene afinidad por células de rápida división, como son las células de la médula ósea, tejido linfoide y células del epitelio intestinal. Es por eso que realiza su replicación principalmente en estas.

Además se disemina por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo.

En este video se explica un poco más sobre el posible contagio entre perros y gatos:

Síntomas de moquillo en gatos

La mayor frecuencia de la enfermedad tiende a presentarse en gatos menores de un año, regularmente sin vacunas.

Los principales síntomas de moquillo felino son: 

  • Fiebre de 40° C - 41.7 °C: Llega a suceder que la temperatura baje a la normal, mantenerse unas horas y volver a subir hasta los 40°C. Estas curvas febriles son una característica de la enfermedad y se ha reportado la muerte súbita de felinos en este periodo.
  • Depresión.
  • Anorexia.
  • Debilidad.
  • Vómito y diarrea pueden presentarse días después. Esta última a veces no se presenta en absoluto. 
  • Deshidratación extrema.
  • Dolor abdominal.
  • Pueden o no presentarse síntomas de gripe.

Cómo se cura el moquillo en gatos

No existe un tratamiento específico para el moquillo felino. Principalmente se trata de mantener la hidratación y el balance electrolítico a través de la terapia de líquidos intravenosos, pues la enfermedad tiende a deshidratarlos rápidamente.

También se brinda terapia de apoyo con otro tipo de fármacos para ayudar al sistema inmune a combatir la enfermedad.

Si sospechas que tu gato pudiera padecer esta enfermedad acude de inmediato al veterinario para que sea atendido lo más pronto posible. 

La medicina preventiva es la mejor medida para el control y erradicación de enfermedades virales.

gato moquillo vacunas
Un correcto esquema de vacunación es la mejor forma de proteger a tu gato. © Elnur / Shutterstock

Actualmente para los gatos existe la vacuna triple felina, que confiere inmunidad contra los virus que ocasionan enfermedades como:

Esta vacuna normalmente suele aplicarse a partir de las 9 semanas de edad, reforzando a las 12 semanas y una última dosis a las 16 semanas de edad.

En adultos se recomienda la vacunación anual para reforzar las anteriores.

Consulta al médico veterinario de tu localidad, él podrá asesorarte mejor acorde a la prevalencia de la enfermedad en tu zona geográfica.

Moquillo en gatos bebés 

El moquillo felino se considera una enfermedad de gatos jóvenes principalmente, sin embargo, todos los gatos pueden padecerla si no han sido vacunados. 

Si el virus infecta a gatas preñadas, este es capaz de llegar al útero, atravesar la placenta e infectar al feto.

La infección en la fase temprana de gestación puede conducir a muerte fetal, aborto y/o reabsorción fetal o bien llevarse a cabo la gestación, pero los cachorros pueden nacer prematuros y morir al nacimiento

Si la infección viral ocurre en el último tercio de la gestación, el virus puede destruir el epitelio germinal del cerebelo causando hipoplasia cerebelar en el neonato.

Esto quiere decir que el cerebelo se verá alterado en su tamaño afectando principalmente la amplitud, la coordinación y la fuerza de los movimientos.

Los síntomas clínicos aparecen después de las 4 semanas de edad. Los principales síntomas son: 

  • Falta de coordinación.
  • Exagerar la amplitud en los movimientos, sobre todo cuando caminan.
  • Movimientos bruscos de los miembros.
  • Caídas después de dar unos cuantos pasos.
  • Temblores en la cabeza.
  • Puede haber desviación de la cabeza hacia un lado aun estando en reposo.

Esta patología no tiene cura ni tratamiento. Después de unas semanas la infección se supera; no es una enfermedad progresiva por lo tanto ya no hay más degeneraciones a nivel neurológico.

Los gatitos con esta condición pueden llevar una vida normal como los que no la padecen, siempre y cuando los signos y estragos neurológicos no sean severos.

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