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Por qué jamás debes acariciar a un perro en la cabeza

a punto de acariciar a un perro en la cabeza

Acariciar a un perro en la cabeza quizá no sea la mejor opción

© OLEH SLEPCHENKO / Shutterstock

Las caricias en la cabeza son de lo más frecuentes, sobre todo hacia los animales que nos acompañan día con día. Pero, ¿a los perros realmente les gusta que les acaricien la cabeza? ¡Te lo contamos!

Por Sindy Bustamante

Actualizado el

¿Cuántas veces no te has encontrado a un adorable perro y no te resistes a hacerle un cariñito, acariciándole la cabeza?

Es muy común pensar que a los perros les gustan las caricias y el contacto físico en cualquier parte del cuerpo, pero esto no necesariamente es así. No a todos los perros les gusta que los toquen y no todas nuestras muestras de afecto son apreciadas por tu can.

Incluso, en determinadas ocasiones, acariciar a un perro en la zona equivocada no solo va a ser desagradable para el animal, sino peligroso para el humano.

Mi perro no quiere que lo acaricie en la cabeza

Tocar a su perro en la cabeza o, en general, en alguna de las partes superiores del cuerpo, representa para el animal un gesto de dominación. Cuando recibe una caricia en la cabeza, el perro lo interpreta como una afirmación de la superioridad de la persona y un intento de invadir su espacio, así que lógicamente, la actitud del perro tiende a ser de molestia.

A los perros les molesta que les acaricien la cabeza, sobre todo si el can no tiene un carácter dócil. Si se trata de un perro sumiso con otros perros, tenderá a aceptar la caricia, quizás entrecerrando los ojos y tratando de soportarla, pero también será una fuente de estrés para él.

Sin embargo, si se trata de un can dominante, puede reaccionar agresivamente ante el gesto, ya sea alejándose, gruñendo o, en casos extremos, mordiendo a la persona que está tratando de acariciarlo en esa zona del cuerpo.

Estas reacciones se dirigen con mayor facilidad a las personas que no forman parte de su "manada", pero si el perro se siente molesto, podría reaccionar mal incluso ante su propia familia.

Si el animal es nuestro, nos conoce y tiene un temperamento dócil, podría soportar las caricias en la cabeza sin ningún problema. Sin embargo, con perros que no son nuestra mascota, es más difícil prever las posibles reacciones..

Que el perro reaccione de forma agresiva no significa necesariamente que esté maleducado o tenga mal carácter, sino que simplemente no entiende los gestos de la misma forma que los humanos y que no todo lo que aplica para nosotros es válido también en los códigos sociales de los perros.

Acariciando un perro que no conoces

Después de haber explicado las razones por las que debemos evitar acariciar la cabeza, podemos explicar cómo acercarnos a un perro desconocido, teniendo en cuenta que, al ser un ser vivo y no un juguete, hay que respetar su espacio, su tiempo y su carácter.

Primero que nada, pídele permiso al dueño para acariciar al perro. Si no se trata de tu mascota, es imposible saber de antemano cuál es el temperamento del perro y qué relación tiene con los extraños que se le acercan, así que siempre es conveniente preguntar.
Si el perro está sin su dueño (en el parque o tal vez en la calle) acércate con extrema precaución, para tener la posibilidad de retirarte rápido en caso de que el can se ponga agresivo.
Agáchate para estar a la vista de su perro, colocándote a un lado de él en cuclillas: de esta modo el perro se animará a acercarse, porque podrá ver quién está delante de él y te verá lo suficientemente bien como para confiar en ti, sin sentirse amenazado por una presencia mucha más alta.

Muéstrale tu puño, deja que te huela y te investigue: este gesto suele ser ignorado pero es fundamental para establecer un contacto de confianza. Nunca procedas a acariciar a un perro sin antes mostrarle tu puño (es prudente evitar ofrecer tu mano abierta ya que un perro agresivo podría morderte los dedos).
Pon atención al lenguaje corporal: si el perro establece un breve contacto visual o empieza a mover la cola, puedes proceder a los apapachos, siempre de forma prudente y respetuosa.

Lugares dónde acariciar a un perro

Acaricia al perro alrededor y detrás de las orejas, NUNCA encima de la cabeza. Acércate desde la altura de la cara, nunca desde arriba, de lo contrario el perro también percibirá una señal de dominación.
Pasa con cuidado a otros lugares del cuerpo y acarícialo de forma suave, evitando movimientos bruscos: la parte alta de la espalda y las caderas son zonas en las que a muchos perros les gusta que les acaricien, pero evita la parte trasera del lomo y la cola.
Deja de acariciar al perro de inmediato si notas signos de malestar o agresividad, como la cola baja, gruñidos, movimientos bruscos. Si después de esto el perro se acerca de nuevo, puedes reanudar las caricias pero en otro lugar.

Partes para acariciar a un perro

Pero, ¿qué partes del cuerpo prefieren nuestros amigos de cuatro patas para los cariñitos? Ya sea un cachorro o un adulto, a todos los perros les gusta que los acaricien en los siguientes lugares:

  • En la base y detrás de las orejas.
  • En el interior de las patas traseras.
  • Bajo la barbilla.
  • Bajo las axilas.
  • A los lados de los hombros.
  • En el pecho.
  • En el abdomen (suavemente).
Ci sono parti del corpo dove il cane adora avere carezze.  © Unsplash

Hay partes del cuerpo en las que al perro le encanta que le acaricien: ¡éxito garantizado!.  © Unsplash

Es importante recordar que todos los movimientos de abajo hacia arriba (¡y no al revés!) le suelen gustar a los perros.

Sin embargo, ten cuidado si tu perro está comiendo o masticando algo: en ese caso es mejor dejar las caricias para más tarde, ya que algunos perros son tan celosos de sus huesos o juguetes que tienden a atacar para evitar que la persona que se acerca se los lleve, aunque no sea su intención.

Zonas para evitar acariciar a un perro

Hay ciertos lugares del cuerpo del perro que son especialmente sensibles y, si no se conoce bien al animal, hay que evitarlas para no arriesgarse a provocar reacciones agresivas y otros problemas.

Aparte de la cabeza, cuyas razones ya hemos explicado, hay que tener cuidado o quizás evitar acariciar zonas como:

  • El lomo, que para el perro es similar a la cabeza.
  • La cola: los niños, en particular, deben aprender a no tocar o jalar la cola de los perros, pues es una de las cosas que menos le gusta a los canes.

¿Y a tu perro? ¿Dónde le gusta que lo acaricien?

Preguntas frecuentes

¿Donde acariciar a un perro para que se duerma?

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