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Epilepsia en perros: cómo saber si la tiene

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Un perro dálmata descansando

© Pixabay

Uno de los desórdenes neurológicos más comunes en humanos es la epilepsia, y por desgracia, también le puede ocurrir al perro. En Wamiz te guíamos sobre las características de la enfermedad y te decimos qué tipo de síntomas experimentaría tu perro en caso de tenerla.

Por Ismael G. Cabral

Actualizado el 22/05/20 10:22

No existe una definición específica de la epilepsia en los perros, dado que esta comparte un enorme grado de semejanza con la que pueden padecer los humanos. Esta se produce cuando hay un exceso de actividad eléctrica de neuronas en la corteza cerebral del animal.

La anomalía puede venir causada por múltiples razones y puede repetirse varias veces en la vida del perro ya que el origen se encuentra en lesiones estructurales del cerebro.

Las causas de la epilepsia en perros

La epilepsia puede sobrevenir a causa de:

  • Un problema vascular (como un infarto cerebral)
  • De complicaciones degenerativas, neoplásicas (tumores)
  • Metabólicas (hipoglucemia, encefalopatía hepática)
  • Anomalías estructurales (como por ejemplo la hidrocefalia)
  • Traumáticas (traumatismo por un fuerte golpe) e inflamatorias (como el moquillo).
  • También puede ser hereditaria.

Más frecuente en machos (sale uando estos son cachorros) que en hembras, la suerte es que es algo muy estudiado. Y la ciencia veterinaria sabe (casi) todo lo que debe conocer sobre la epilepsia para enfrentarla con garantías.

Al igual que sucede con las personas que la padecen, el que un perro la sufra no quiere decir que no esté sano. La epilepsia puede controlarse y reducirse al mínimo siempre que los perros que la padezcan tengan un tratamiento adecuado y este se les suministre puntualmente.

Como en todos los problemas de salud, cuanto antes lo detectemos mejor, ya que atajarla en su fase inicial permitirá que los ataques se reduzcan mucho.

Las causas para sufrirla así como sus consecuencias son muy dispares. Una vez más te pedimos que no busques en la red las soluciones, pues solo el especialista determinará cuál es la mejor forma de contener la epilepsia en tu perro.

¿A qué razas puede darles epilepsia?

perro revisión orejas

En el pasado la epilepsia se asociaba a las razas grandes pero hoy esto ya no parece tan claro e incluso la idea pasa como excesivamente generalista. Cada vez son más las razas medianas e incluso chicas que la presentan.

ETAPAS

Tomaremos información de España, específicamente del Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios, quienes ponen a nuestra disposición sobre la evolución del padecimiento:

  • Pródomos: Desde días antes del ataque el perro puede presentar cambios en el comportamiento (tendencia a esconderse, ansiedad, cambios en el comportamiento). Es difícil de apreciar y se da en pocos animales.

  • Aura: Desde horas a segundos antes del ataque. Los perros suelen vomitar y tienden a ser esquivos, huidizos.

  • Ictus: Corresponde al ataque epiléptico en sí mismo. Como en los humanos, la pérdida de consciencia, las convulsiones y los movimientos involuntarios se producen durante los escasos minutos que suele durar.

  • Post-ictal: Depresión mental, cierta desorientación y complicaciones más severas como la ceguera pueden ser la respuesta del organismo a la fase ictal.

¿Qué hacer cuando a un perro le da un ataque de epilepsia?

La respuesta es una sola: mantener la calma.

Debemos también evitar que el animal se lesione cuando convulsiona, retirarle el posible vómito o espuma de la nariz para mantener sus vías respiratorias despejadas y medir cuánto dura la convulsión.

Si duró más tres minutos debemos decírselo al veterinario para que este le de el medicamento adecuado que ayude a reducir el tiempo del ataque.

Y nunca, nunca debemos mojarlo (esto no detiene la convulsión) ni intentar abrirle la boca. Si tenemos miedo de que se ahogue con la lengua esto no pasará jamás.

Tratamiento de la epilepsia en perros

perro triste epilepsia

Seguramente ya sepas que la epilepsia ni se cura ni tiene tratamiento preventivo. Lo que los medicamentos pueden es reducir los signos clínicos de la enfermedad para minimizar sus efectos. La idea de nuestro veterinario siempre será la de reducir la frecuencia, severidad y duración de los ataques.

Se utilizarán medicamentos antiepilépticos (fenorbital y bromuro de potasio). Y son muy importante en el caso de estos perros un buen seguimiento periódico para ir midiendo y evaluando el proceso de la enfermedad.