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Aprendizaje por condicionamiento clásico: ¿cómo aplicarlo en tu perro?

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Un perrito en pleno entrenamiento.

© Wyatt Ryan

Es importante, para comprender las diferentes técnicas de aprendizaje, entender cómo funciona el cerebro del perro. Existen varias formas de aprendizaje: hoy te hablamos del aprendizaje por condicionamiento clásico.

Por Jade del Arco

Actualizado el 08/02/21 8:15

Formas de aprendizaje en perros

  • El aprendizaje no asociativo: el aprendizaje latente, la habituaciuón y la sensibilización.

  • El aprendizaje asociativo: el aprendizaje por prueba-error, el condicionamiento clásico y el condicionamiento operante.

Los aprendizajes asociativos utilizan la memoria asociativa del perro: es capaz de relacionar acontecimientos y de crear relación entre ellos.

El condicionamiento es una técnica de aprendizaje que marca el inicio de una disciplina etóloga que estudia el comportamiento y la interacción con el entorno, utilizando un método científico: el conductismo.

Está descrito por Ivan Pavlov, psicólogo del final del siglo XIX, durante el transcurso de una célebre experiencia poniendo a los perros en escena, la campana de Pavlov.

Aprendizaje por condicionamiento clásico

El principio de condicionamiento clásico es asociar un comportamiento que el perro reproduce de forma natural (de forma incondicional) a un estímulo neutro, como una orden.

Shutterstock

Al final, el perro reproduce ese comportamiento fuera del contexto habitual, solamente con el estímulo neutro, condicional. Pavlov había descubierto que sus perros salivaban cada vez que les daba de comer.

Utilizó una campana para producir un sonido (estímulo neutro, condicional) y asociar la salivación a ese sonido.

Cuando se desvía un comportamiento incondicional hacía una respuesta cotidiana, él denominó este proceso el condicionamiento (o reflejo de Pavlov). La secuencia en el experimento de la campana de Pavlov se desarrolla en tres tiempos:

  • El adiestrador muestra la comida (estímulo incondicional) al perro. El perro responde por salivación (respuesta incondicional). No hay aprendizaje, es la respuesta innata de un perro.

  • Después hace sonar el tintineo de una campana al perro (estímulo condicional) y le propone seguidamente la comida durante unos segundos. El perro saliva y se crea la asociación.

  • Finalmente, le hace escuchar la campana sin ofrecerle comida. Y el perro responde salivando: la respuesta se ha convertido en condicionada.

Se puede ver que al cabo de un tiempo, que el hecho de hacer sonar la campana encadena directamente la salivación, incluso antes de darle la comida al perro.

Al final, se puede incluso suprimir el estímulo incondicional (la comida) y obtendremos una respuesta condicionada con una salivación justo antes de la campana.

En la práctica: ¿Cómo utilizar el condicionamiento clásico en la educación canina?

Es fácil crear asociaciones que uno necesita con el perro, porque es muy atento a su entorno y, en particular, a los humanos, y es capaz de ejecutar muchos aprendizajes.

El condicionamiento es más eficaz si el estímulo condicional (en el caso del tintineo de la campana) está precedido por algunos segundos de estímulo incondicional, como la presentación de la comida.

Es muy importante controlar este aspecto: la sincronización es esencial para que el perro utilice su memoria asociativa, y observamos que al cabo de a penas unos segundos, el perro deja de hacer una relación entre los dos hechos (y más aún si queremos relacionar una orden y un comportamiento).

Veamos un ejemplo de condicionamiento clásico: un perro se presenta cada día puntualmente delante de su amo a medio día para reclamar su comida, el sonido de la campana representa un estímulo neutro que introduce el reflejo condicionado, es decir, pedir la comida.

El perro asocia entonces este sonido con la comida; también puede esperar sistemáticamente el tazón en el lugar donde se le suele colocar.

Basta con algunas experiencias (una o dos) para fijar el espíritu del perro respecto a esta situación, para provocar en la mente del perro la situación que le hizo sentir placer, o incluso dolor, y la respuesta condicionada resultante.

La mayoría de los condicionamientos que van a permitir al perro llevar a cabo un aprendizaje, son cosas de las que no tomamos conciencia todos los días.

Típicamente, en un entorno humano, un perro que se adapta y que modifica su comportamiento natural para adoptar nuevos hábitos, lo hace a menudo por condicionamiento.

Por ejemplo, cuando se utiliza el coche sistemáticamente para salir a dar el paseo el perro terminará por subirse al coche por sí solo cuando sabe que va a salir a pasear (incluso cuando esto no sea necesario).