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Habituación o sensibilización: cómo educar a mi perro

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Un perro listo para ser entrenado

© Shutterstock

Una vez que domines cómo funciona el cerebro de tu perro, podrás aplicar distintas técnicas para adiestrarlo. En Wamiz te contamos sobre la habituación o sensibilización.

Por Jade del Arco

Actualizado el 17/07/20 10:26

  1. El aprendizaje no asociativo: el aprendizaje latente, la habituación y la sensibilización.
  2. El aprendizaje asociativo: el aprendizaje por prueba-error, el condicionamiento clásico y el condicionamiento operante.

Los aprendizajes no asociativos no utilizan la memoria asociativa del perro. No son técnicas que permiten asociar dos circunstancias o estímulos entre ellas: son aprendizajes que el individuo lleva a cabo solo, e igual le sucede al perro, a pesar de ser un animal sociable que frecuentemente se siente solo, puede llevar a cabo este aprendizaje de manera individual. 

¿Qué es el aprendizaje por habituación?

La habituación puede tardar, pero es efectiva ©Shutterstock

Thorpe, etólogo que ha trabajado sobre el aprendizaje, dio una definición en 1964: la habituación es la “desaparición progresiva y relativamente persistente de una respuesta a causa de un estímulo repetido, que no es seguido de ningún tipo de refuerzo”.

La sensibilización es el fenómeno inverso, frente a la estimulación repetida, la respuesta del animal no desaparece, sino que aumenta. Para ilustrarlo, el mejor ejemplo es la persona que te empuja por la espalda para llamarte, sin parar y sin que tu lo puedas parar.

  • O al principio intentas “escapar” de este estímulo molesto, y sin éxito terminas por no reaccionar: es una habituación. Tu respuesta disminuye con el tiempo.
  • O, al contrario, te contienes al principio y luego intentas “escaparte” para finalmente gritar tu enojo contenido y agitar tus brazos: es una sensibilización. Tu respuesta aumenta contra el estímulo molesto.
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Estas técnicas pueden aplicarse también con un estímulo agradable: el gato que ronronea -conoce aquí todos los tipos de maullidos felinos- cada vez más fuerte cuando lo tocamos se sensibiliza poco a poco a la caricia.

El perro que deja de sacudir la cabeza cuando le pones la correa, se habitúa poco a poco a este accesorio. La lista de ejemplos podría ser muy larga.

Lo que hay que tener en cuenta con estas técnicas, es que con frecuencia aplicarlas es tardado, antes de que empecemos a obtener resultados.

La paciencia y la constancia son dos cualidades que hay que tener para practicar la habituación o sensibilización. Son dos aprendizajes individuales, que el animal va a aprender en ausencia de otros individuos, como en los otros aprendizajes no asociativos.