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Cómo detectar la pancreatitis en perros y ayudar a tu peludo

pancreatitis en perros

Un perrito sufre de indigestión

© Springmood137 / Shutterstock

La pancreatitis en perros es una inflamación del páncreas, aguda o crónica, que provoca un cuadro clínico digestivo muy doloroso para nuestro lomito.

Por Paula Rodríguez

Actualizado el 17/02/21 5:04

La pancreatitis en perros puede darse como consecuencia a ciertas causas y, en algunos casos, la afección nunca se resuelve y es necesaria una terapia de por vida.

Nos encontramos ante una enfermedad grave, si no se atiende a tiempo, por lo que si tienes la más mínima duda o sospecha, corre con tu veterinario urgentemente.

Cómo saber si mi perro tiene pancreatitis

Existe una serie de síntomas que nos pueden hacer sospechar de pancreatitis en perros, aunque para confirmarla totalmente, será necesario un análisis sanguíneo completo, pruebas bioquímicas, pruebas específicas (amilasa canina, TLI) y diagnóstico por imagen como ecografía y/o radiografías abdominales. 

Los síntomas compatibles con pancreatitis en perros son:

  • Vómitos.

  • Diarreas abundantes, normalmente amarillentas.

  • Hinchazón y fuerte dolor abdominal.

  • El perro se acostará con las patas delanteras hacia adelante, debido al dolor que sufre en el abdomen.

  • Debilidad y letargo.

  • Pérdida de apetito y pérdida de peso. 

  • Deshidratación.

  • Fiebre.

Causas de la pancreatitis en perros

La pancreatitis en perros está muy ligada a trastornos alimenticios. El páncreas es un órgano directamente relacionado con la digestión del alimento, ya que segrega las enzimas necesarias para asimilar los nutrientes.

Por esta razón, una mala alimentación puede dar lugar a un colapso del páncreas incapaz de digerir el alimento y, por lo tanto, inflamación del órgano, disfunción y pancreatitis.

Hay que estar atentos a los posibles síntomas de pancreatitis en perros. © Igor Normann / Shutterstock

Muchos estudios determinan la obesidad y dietas demasiado grasosas como causa de pancreatitis. Este es el caso de perros que se alimentan con comida casera sin control y con elevadas cantidades de grasa.

También la ingestión de tóxicos puede dar lugar a una pancreatitis por producir un daño directo en el páncreas (líquido anticongelante, pesticidas, etc.).

Una dieta demasiado proteica también provocará pancreatitis, ya que llegará un momento donde el órgano se saturará y será incapaz de descomponer la carga proteica.

Ya dijimos las causas directas de pancreatitis, pero esta patología también puede darse de forma secundaria a enfermedades sistémicas mayores, como por ejemplo:

  • La diabetes mellitus es una causa directa de pancreatitis en perros.

  • Un fallo renal mantiene un alto nivel de toxinas en la sangre, por lo que afectará al funcionamiento del páncreas

  • Una patología en el hígado como la hepatitis, hígado graso y/o shunt portosistémico también provocarán una pancreatitis secundaria. 

Estos son algunos ejemplos, aunque hay muchos otros como causas infecciosas, cardiovasculares y/o digestivas

Tratamiento de la pancreatitis en perros

Lo más importante y fundamental es ir con el veterinario lo antes posible. En muchas ocasiones, la pancreatitis es irreversible por lo que la atención médica debe establecerse con extrema urgencia. 

Un perro puede descompensarse rápidamente y sufrir un shock que termina con la muerte del animal. El tratamiento estará enfocado a reducir la sintomatología y proporcionar calidad de vida, por lo que tratar la enfermedad en algunos casos resulta una tarea difícil. 

En el plan terapéutico de pancreatitis en perros se incluirá:

  • Inicialmente un ayuno para ralentizar el trabajo del páncreas y dar un respiro a todo el sistema digestivo. Una vez se haya superado este tiempo de reposo, se retomará la alimentación, pero con una dieta de fácil digestión y mínima proporción grasa, nada de dulces.

  • Puede ser necesaria la acción farmacológica de los antiinflamatorios. El objetivo, además de reducir la inflamación, será combatir el dolor abdominal tan intenso que sufre un perro con pancreatitis.

  • Si las diarreas se alargan en el tiempo, la acción de probióticos o prebióticos para restaurar la flora intestinal puede ser una opción acertada.

  • Si los vómitos no persisten, será necesaria la administración de antieméticos, vía oral o inyectable. 

Un perro sufre de intensos dolores ante la pancreatitis. © The_Molostock / Shutterstock
  • No sólo se debe actuar sobre la sintomatología, sino que debemos tratar la enfermedad que esté dando lugar a la pancreatitis. Esto significa establecer el tratamiento para la diabetes mellitus, el fallo renal, etc. 

  • Si la pancreatitis es debida a la ingestión de un producto tóxico, es importante actuar con rapidez y administrar productos que absorban y/o eliminen el tóxico del organismo (por ejemplo, carbón activado). 

  • Muy importante, mantener al animal hidratado para evitar la descompensación del organismo. 

Pronóstico de la pancreatitis en perros

No debemos engañarnos, la pancreatitis en perros se trata de un problema grave y difícil de tratar. 

El pronóstico va a depender de la respuesta del organismo al tratamiento, por lo que es difícil categorizar el resultado final.

Sin embargo, sí es cierto que va a depender de la rapidez con la que actuemos y de las nuevas medidas que adoptemos en la vida de nuestro perro.

Fundamentalmente, esto significa un cambio de dieta (baja en grasa) y acostumbrarnos a medicar diariamente a nuestro compañero, lo cual va a ser fundamental para tener éxito y asegurar su bienestar.

Este artículo tiene un carácter meramente informativo, por lo que en el caso de aparecer estas patologías es importante la supervisión veterinaria urgente, ya que la pancreatitis en perros es un problema grave que debemos atender lo antes posible.