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Masajes para perros: ¿cuáles son los más adecuados?

Masajes para perros

Un perro recibiendo un masaje

© Shutterstock

Los beneficios que los masajes para perros dan al animal no son ningún secreto. Este tipo de terapia se popularizó sobre todo en los años 70' y 80' gracias al terapeuta Jack Maegher. Aunque este profesional realizaba los masajes sobre todo a caballos para competencias, pronto otros animales se beneficiaron de estas prácticas, entre los que encontramos a los perros y los gatos.

En este artículo, te contamos cómo darle un masaje a tu perro y qué ventajas da esta práctica al can.

Por Maica Bosch

Actualizado el 08/02/21 8:17

Ventajas de los masajes para perros

  • Los masajes hacen que la circulación vaya mejor porque se dilatan los vasos sanguíneos. Gracias a esto se previenen enfermedades relativas al corazón.

  • El estrés que sufren los perros más nerviosos baja drásticamente y consigue calmarlos y convertirlos en perros más sociables y con una estabilidad mental mayor.

  • Al masajear al perro, se inspeccionan zonas que normalmente no se tocan cuando lo acariciamos. De esta forma, es más fácil descubrir algún bulto sospechoso o alguna anomalía en su cuerpo que pudiera preocuparnos.

  • Masajeando a tu perro consigues fortalecer ese vínculo que seguro ya tienen. Ellos sienten el amor a través de las caricias y los masajes.

  • Ayudan a formar nuevos capilares y nuevas fibras que consiguen eliminar todas aquellas que ya estén dañadas o muy atrofiadas.

  • Nuestras manos también aplican calor sobre el perro durante el masaje y es gracias a este aumento de la temperatura, sumada a la presión, que se genera en el animal una sensación de relajación muy profunda porque sus neuronas sensitivas se saturan.

¿Cómo dar correctamente masajes a un perro?

  1. Antes de empezar, asegúrate que el entorno en el que vas a realizar el masaje es tranquilo y sin estímulos que pueden alterar al animal. Consigue que se siente y se tumbe así ya podrás empezar.

  2. La primera zona en la que debes masajear es la cabeza. Acaricia al perro empezando por la nariz y bajando hasta el cuello utilizando sólo las yemas de los dedos. Pasados unos minutos y cuando el perro se haya acostumbrado al movimiento ya podrás utilizar la mano completa.

  3. Después, pasa a los lados de la cara. De nuevo, con la yema de los dedos, haz círculos pequeños y haz los mismo en las orejas y la cabeza.

  4. Extiende el masaje hasta la zona del cuello. Aquí debes hacer movimientos suaves con las manos como si estuvieras trabajando una masa, es decir, levantando la piel con mucha delicadeza y apretándola, también con mucho control.

  5. Llega el momento de desplazar el masaje hasta los hombros del animal. Sigue haciendo movimientos circulares que sean continuos pero lentos. No olvides utilizar un tono de voz suave si quieres hablar con tu perro.

  6. En cuanto a lo que espalda y la cadera se refiere el masaje debe realizarse dando unas sacudidas para que la musculatura vibre. Puedes hacer unas tres repeticiones en cada zona e ir bajando hasta que hayas terminado con todo el cuerpo.

  7. En cuanto hayas llegado a las patas, masajéalas con movimientos ascendientes y descendientes. Aquí, puedes aplicar un poco más de fuerza pues son zonas en las que la musculatura sufre más y además tienen más resistencia por lo que el perro puede aguantar. Levanta las patas dos veces y dobla todas sus articulaciones durante unos segundos.

  8. En la zona del pecho sigue los movimientos del punto anterior, es decir, movimientos arriba y abajo ejerciendo un poco de presión.

Recomendaciones finales  del masaje

  • Las primeras sesiones no deben exceder los 5 o 10 minutos pues el perro tampoco aguantará más si no está acostumbrado. Poco a poco, y teniendo en cuenta la aceptación del perro a los masajes, puedes ir aumentado el tiempo de las sesiones que pueden incluso llegar a ser diarias. Aunque lo mejor es que lo hagas dos veces a la semana.

  • Si tu perro sufre alguna fractura, acaba de salir de una operación o tiene algún tumor, no le hagas masajes pues la situación puede empeorar y el perro seguramente tampoco se siente bien como para recibirlos.

  • Si al tocar ciertos puntos del cuerpo del perro ves que se queja o llora, consúltalo con el veterinario ya que seguramente tiene algún problema muscular pendiente a solucionar.

  • Durante el masaje debes ser siempre paciente con el perro, no puedes hacer movimientos muy fuertes porque le podrías hacer daño.

  • Evita realizar un masaje al perro cuando este acabe de comer porque la sangre se dirigirá a la zona donde se esté ejerciendo presión y si se vacía el vientre de sangre durante la digestión podrías provocar un problema de indigestión al animal.

  • Tampoco es recomendable masajear a las perras que se encuentren embarazadas. Aquí te enseñamos los cuidados especiales que debe seguir una perrita embarazada. 

No olvides que la salud de tu perro es muy importante. Por lo tanto, darle los cuidados necesarios hará que tu mascota se encuentre sana y feliz.