Publicidad

Abuelitos logran por fin adoptar y su reacción al saberlo derrite miles de corazones

abuelita dog-happy

No hay edad para entusiasmarse por un lomito.

© Twitter / @andreeahijar

Después de muchas dificultades esta pareja de la tercera edad logró tener a su propio lomito y su alegría es incomparable.

Por Santiago Flores

Publicado el 23/05/21 10:28

No nos cansamos de repetir que adoptar un perro no es una decisión que se pueda tomar a la ligera.

Es una gran responsabilidad que implica una inversión de tiempo y dinero, pero sobretodo un verdadero compromiso con un ser vivo.

Por esta razón, muchos refugios establecen una serie de requisitos un tanto estrictos para la adopción, todo para asegurarse de que los adoptantes sean personas responsables y comprometidas.

Como seguramente lo son los abuelitos de esta historia:

La mejor compañía 

Hace poco, la usuaria de Twitter, Andriu, subió una historia de adopción que cautivó literalmente a miles de personas.

Se trata de un conmovedor vídeo en el que podemos ver la primera vez en que sus abuelitos se reúnen con el cachorrito que desde ahora será el nuevo miembro de su familia.

De acuerdo con Andriu, los señores querían adoptar a un perro desde hace ya mucho tiempo, pero debido a su avanzada edad los rechazaban.

Aparentemente, les ponían muchas trabas por ser adultos mayores, a pesar de que mostraban toda la disposición y el compromiso para cuidar un perro. 

 

Afortunadamente, Andriu logró contactar a un chico que decidió darles una oportunidad y fue así como pudieron hacerse de una hermosa cachorrita.

En el vídeo se puede apreciar cómo es que Andriu y su abuelo llegan con la perrita para sorprender a la abuelita quien se muestra absolutamente encantada con el encuentro.

Sin importarle que el señor le diga que la perrita tiene pulguitas, la abuelita no duda ni un segundo en cargarla y además le pone un nombre: “Lucero”.

Aunque este es solo un título provisional, ya que, de acuerdo con la misma Andriu en un tweet posterior, al final la cachorrita terminó por llamarse “Princesa” en honor a otra perrita que había tenido la pareja. 

Al final, no importa la edad sino el compromiso y, sobretodo, el cariño que le tengas a tu lomito: