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10 pruebas de que los gatos se portan como bebés

gato con osito de peluche cat-happy

Un gatito se duerme con su peluche favorito

© Larisa Lomaeva / Shutterstock

Si tienes gatos en casa, seguramente ya te diste cuenta cuánto se parece el comportamiento de los gatos al de los niños chiquitos.

Por Sindy Bustamante

Publicado el 11/05/21 18:30

Nunca tienes ni un segundo para ti

Si al despertar lo primero que quieres hacer es disfrutar de tu café y desayunar tranquilamente… ¡olvídalo! Lo primero es servirle el desayuno al michi, abrirle si es necesario que salga para ir al baño, jugar… en fin, ponerle toda tu atención.

Se pelean entre hermanos tooodo el rato

¡El día va empezando y los michis ya se están peleando! Ya sea en plan juguetón o algo más nerviosos, pero nunca se están en paz.

Ponen a prueba tus pobres nervios

Cuando lo ves jugando en la escalera, acercarse a la orilla del balcón o subir muy alto en un árbol y no puedes estar en paz hasta que ves que está en un lugar seguro otra vez.

Necesitan tu atención cuando más ocupada(o) estás

Estás trabajando en la computadora y el michi salta en el teclado. Tienes una reunión en videollamada y se asoma a saludar a tus colegas, llevas mucha prisa para acabar algún pendiente y se le ocurre que es el mejor momento para jugar en el escritorio…

Un gatito con su juguete preferido. © Casey Elise Christopher / Shutterstock

Son muy difíciles con la comida

Puede que hagas tus mejores esfuerzos para comprarle la mejor comida, pero si un día se le ocurre que ya no le gusta… bueno, habrá que cambiar.

Van rompiendo lo que encuentran a su paso

Jarrones, floreros, pósters, cables… todo lo que sea susceptible de ser un juguete o de ser mordisqueado, será mordisqueado por el minino.
Excepto los juguetes para gato, claro está.

Los gatos tiran todo... especialmente el árbol de navidad. © Sharomka / Shutterstock

Son unos consentidos

Trata de quitarles eso con lo que están jugando y verás lo que te espera…

La hora de acostarse es una pesadilla

Suele ser cuando están más agitados, cuando deberían estar tranquilitos para dormir profundamente.

 

Te ponen carita de ternura para obtener lo que quieren

Si no le quieres invitar algo rico o servir un poco más de croquetas, es seguro que intentará convencer a otro miembro de la familia. Si no conmueve tu corazón de roca, seguro que intentará ponerle esos ojotes adorables de michi a alguien más… ¡y alguien en la familia acabará cediendo!

Los amamos más que a nadie

Todas esas pequeñas travesuras gatunas pasan a segundo plano cuando recuerdas cuánto amas a tu minino. Porque no hay nada como acostarte al final del día junto a tu michi y escucharlo ronronear para recuperar el equilibrio de la vida.

Por más traviesos que puedan ser, ¡los amamos! © KDdesignphoto / Shutterstock