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5 gestos que delatan que tu gato está demasiado consentido

gato consentido cat-happy

Un gatito mimado.

© Pixabay

Si tu gatito hace alguna de estas cosas, puede ser que tengas a un felino extremadamente mimado en casa.

Por Santiago Flores

Publicado el 27/03/21 10:25

Monarcas felinos

Los gatos son animales independientes que, a pesar de haber sido domesticados, no son tan apegados a las personas como los perros y no demuestran su amor tan fácilmente.

Por esta razón, no es extraño encontrarse a más de un amante de los felinos que hará de todo para que su michi se sienta cómodo y feliz.

Y a la vez, hay muchos mininos que aprovechan esta situación para poco a poco convertirse en los reyes de la casa

Si quieres saber si el tuyo es un pequeño tirano en acción, pon atención a estas cinco señales:

1. Se la pasa “hablándote”

El maullido es una forma de comunicación desarrollada por los gatos para comunicarse especialmente con los humanos

Hay distintos tipos de maullidos con diferentes propósitos, pero algunos son para exigir comida, agua e incluso solo para llamar tu atención porque se sienten solos o aburridos.

Algunos gatos se dan cuenta de que sus dueños responden rápidamente a estas señales y no dudarán ni en segundo en exigir que se cumplan todos sus caprichos.

2. Adiós a las puertas cerradas

Cuando un minino siente que la casa es parte de su territorio no aceptará que se le pongan obstáculos, por lo que será muy común escuchar maullidos de enojo por una puerta cerrada.

Los dueños consentidores saben esto muy bien y ya se han hecho a la idea de que la mayoría de las puertas solo están de adorno.

Aquí no se cierran puertas. © Pixabay

3. Kilitos de más

Un gato bien cuidado comerá sanamente de forma rutinaria, pero un gato consentido jamás pasará hambre, pues al menor maullido su platito estará lleno.

Aunque hay que tener cuidado, porque los gatitos no saben regular su ingesta de alimento y eso les pueda causar sobrepeso.

No olvides hacer visitas regulares al veterinario para verificar que tu gatito tenga buena salud, aunque esté un poco gordito.

4. Tu cama ya no es solo tuya

A muchos michis les gusta dormir en las suaves camas de sus humanos, en especial a los consentidos. 

Todo dueño consentidor de gatos despertará más de una mañana con dolor de espalda por dormir chueco para no aplastar al gato.

También es su cama. © Pixabay

5. Un gato feliz

En realidad, no hay nada de malo en tener a un gato consentido, porque también será un gato feliz. 
Solo recuerda consentirlo tanto como se pueda siempre y cuando no perjudiques su vida o la tuya.