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Más de 90 callejeritos son rescatados por su talento y están ayudando a detectar enfermedades

Perro rescatado café dog-wow

Estos perros tienen una segunda oportunidad.

© Carolina Gómez- La Jornada

Todos los perros merecen una segunda oportunidad y gracias a esta organización, más de 90 perritos tienen un nuevo sentido de vida. Conoce su historia.

Por Andrea Guzmán

Publicado el 06/02/21 10:29, Actualizado el 08/02/21 8:11

En México hay muchísimos perros en situación de calle o albergues, buscando y esperando que alguien les de una segunda oportunidad para tener una mejor vida.

Pero, ¿qué pasa cuando tu nueva vida canina es algo que jamás en la vida hubieras pensado?

En el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), se entrena a canes en biodetección para hacer diferentes tipos de búsqueda de explosivos, narcóticos e incluso virus (sí, como el COVID) ¡y muchos de ellos son rescatados!

¿Qué se necesita para ser parte de esta dependencia? Realmente nada. “Todos los perros tienen la capacidad para hacerlo”, explicó en entrevista Dangú Guillén de la dependencia.

Y es que al parecer, pueden entrenar a cualquier can para hacer el trabajo de olfateo pues “algunos perros pueden tener registrados más de 100 aromas en su memoria olfativa, su capacidad es impresionante”.

En los últimos meses, ha habido noticias alrededor del mundo de perros que detectan el COVID-19 en países como Francia y al parecer, este esfuerzo también es parte de las prioridades de esta dependencia mexicana.

“La intención es proteger al país de la introducción de plagas y enfermedades”, explicó Dangú Guillén.

Las tareas de biodetección del Senasica se hacen por 91 perros adiestrados, a los que se les dio una “segunda oportunidad”. Antes, los lomitos vivían en albergues y tenían un futuro totalmente incierto. Ahora desempeñan tareas de perros oficiales en puertos, aeropuertos, fronteras, puntos carreteros, terminales de autobuses o Puntos de Verificación e Inspección Federal.

Y, ¿qué pasa con ellos después de que hacen su labor? Estos perritos tienen una vida laboral de unos ocho años y después se jubilan para continuar el resto de su vida como mascotas. 

Algunos son dados en adopción y otros se convierten en perros de confort para proporcionar apoyo emocional a viajeros. ¿Lo mejor? Algunos crean lazos tan fuertes con sus cuidadores de la dependencia que se quedan con ellos.

Un trabajo noble y lleno de increíbles recompensas para estos perritos.