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Entre las tumbas de este panteón de Hermosillo vive alguien muy especial

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¿Sabes quién vive en el cementerio?

© Pixabay

Este cementerio en Hermosillo, Sonora tiene un habitante muy fuera de lo común y pocos saben cómo llegó ahí. Sigue leyendo para descubrir su historia.

Por Andrea Guzmán

Publicado el 21/01/21 18:33, Actualizado el 08/02/21 8:11

Cuando hablamos de habitantes extraños en un cementerio probablemente te viene a la mente algún tipo de fantasma o muertito que volvió a la vida. Sin embargo, el habitante de este cementerio en Hermosillo, Sonora es algo muy distinto a lo que esperarías.

Se trata de Poshis, una linda perrita que ha vivido en el terreno del nuevo Panteón Municipal Norte, ubicado en el bulevar José Alberto Healy Noriega en Hermosillo, Sonora, desde antes de que el lugar se volviera un panteón.

Algunos testigos aseguran que ese era ya su hogar, mucho antes de que llegaran los humanos. 

“Cuando llegamos aquí y todo era monte nos encontramos con este perro que le sangraba el ojo izquierdo y con el tiempo vino una persona y lo llevó con un veterinario para extriparle y coserle el ojo para luego devolverlo al panteón”, contó un guardia.

El Imparcial reporta que según el señor Dagoberto Romero (vigilante del panteón), Poshis es "es el guardia las 24 horas y cuando se acerca alguien de forma misteriosa les empieza a ladrar para retirarlos del lugar, como que tienen ese sentido de olfatear a las personas que tienen malas intenciones".

Pero, ¿cómo pasa su tiempo Poshis en el cementerio? Pues bien, amanece a la entrada del lugar en donde los vendedores ambulantes ya saben que la encontrarán.

Ellos son los que a veces le dan comida y agua, pues lo consideran un animal muy noble. Después Poshis deambula en medio de las tumbas y descansa, sin tener un lugar específico para hacerlo.

Algunos rumores aseguraban que el dueño de Poshis estaba enterrado en el panteón y que esa era la razón por la cual la perrita estaba siempre ahí, sin embargo, este rumor ha sido desmentido. Al parecer, la lomita simplemente fue abandonada en ese sitio e hizo del terreno del panteón su hogar.

Poshis en el cementerio
Poshis en el cementerio. © Julian Ortega, El Imparcial