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Día del abuelo 2020: las mejores razas de perro para hacer felices a tus abuelitos

abuela abrazando a un perro dog-happy

Una abuela abrazando a su amado peludo

© Shutterstock

Dicen que quien tiene un abuelo tiene un tesoro. ¡Qué gran verdad! Cierro los ojos y en décimas de segundo se me vienen a la cabeza una ráfaga de recuerdos (todos buenos, por supuesto) capaces de hacerme un nudo en la garganta porque mis abuelitos no están todo lo cerca que quisiera. 

Por suerte, sé que están bien acompañados y eso me tranquiliza. De un lado, mis papás; del otro, sus perros. ¡Sí, sus queridos peludos se han convertido en su sombra desde hace años! Razón suficiente para que este artículo, aparte ser mi particular homenaje a mis abues, esté pensado como oda a esos peludos de raza o mestizos que cuidan y protegen a la generación más sabia que existe. 

¡Feliz Día del Abuelo 👴👵! (Disfrútalo con ellos tomando las precauciones necesarias) ðŸ™

Por Vanessa Parapar

Publicado el 28/08/20 8:00, Actualizado el 28/08/20 8:50

Celebramos el Día del abuelo con los perros más tiernos, adorables, fáciles de educar, cero hiperactivos y tranquilos para que, sin pensarlo demasiado, le consigas uno a tu abue puesto que ellos -tal y como dicen numerosos estudios- le ayudarán en el ocaso de su vida. 

¿Por qué tu abuelo o abuela debe vivir con un perro?

  • Un perro aumenta la vitalidad y el bienestar.
  • Un perro le ayudará a sentirse querido y a dejar a un lado la soledad. 
  • Un perro lo motivará a relacionarse con otras personas. 
  • Un perro disminuye la ansiedad y la depresión.
  • Un perro lo hará estar de buen humor porque todos son un poco payasos.
  • Un perro lo incitará a cumplir rutinas y asumir responsabilidades. 
  • Un perro mejorará, en definitiva, su estado de ánimo y su vida diaria.

Tal y como podrás leer al final del artículo, gracias a un testimonio tan personal como veraz, el peludo que elijas será el encargado de poner un poco de alegría a su vida y darle su pata haciéndole confiar en que todo va a ir bien.

Las razas de perro que robarán el corazón de tu abuela/o

1. French Poodle

familia con poodle

Los perros french poodle son muy populares entre las personas mayores debido a su reducido tamaño, su carácter tranquilo -siempre dispuestos a robarte una sonrisa- y su fácil educación y mantenimiento. 

2. Yorkshire

yorkshire abuelo brazos

Tan leales como inteligentes a la par que vivaces. Generalmente, se conforma con salir a pasear una vez al día. Además, su tamaño los convierte en el perro ideal para vivir en un espacio cerrado. No necesitan nada más que la compañía de un abuelo.

3. Pomerania

pomerania abuelo brazos

Son los perros de moda, ideales para un abuelo moderno. Pero eso no es todo. Estos perros son perfectos para personas mayores que no salen demasiado de casa pues si se sienten queridos y apapachados casi no pedirán largos paseos. 

Da clic aquí para conocer todas las características de la raza

4. Pug

pug sofa abuelos

Hocico chato y ojos saltones. Su belleza, su carácter digno de un payaso y su manera de afrontar la vida lo posicionarán como el perro ideal para cualquier abuelo. 

Eso sí, si un pug tuviera que elegir; apostaría por ese o esa abue que adora salir a caminar porque lo suyo es dar paseos sin prisa pero sin pausa e ir saludando a vecinos -no importa si estos son humanos o animales-. 

5. Chihuahua

chihuahua perro abuelos

El chihuahua es un perro muy inteligente pero también nervioso y rebelde. La primera característica lo posiciona como uno de los mejores guardianes, esos que tranquilizan a los abuelos que viven solos. Mientras que las dos últimas subrayan que este perro debe estar muy bien educado desde pequeño. Con esto y con todo... ¡es un amor! 

Los perros de mis abuelos

El amor no entiende de razas

Aún recuerdo la primera vez que Xana y Linda llegaron a nuestras vidas. La primera, una atrevida pastor alemán. La segunda, un cruce de malinois que destrozaba algo a cada paso. Ambas fueron un regalo para mis abuelos.

Después de una que otra pelea familiar, mis abuelitos aceptaron a sus 'guardias' de seguridad sin quejarse porque no pudieron resistirse a sus profundas miradas. ¡Eran más listísimas!

Esta pareja de la Guardia Nacional no fue la única que acompañó a mis abuelos desde que tengo uso de razón. Un boxer, un podenco, un chow chow, una galga y votros perritos hicieron las delicias de mis abues y de toda la familia. Su casa parecía el Arca de Noé. 

Con la perspectiva que dan los años y la responsabilidad que implica tener un perro -o varios- debo decir ¡bien por mi abuelo y mi abuela! Ellos supieron mantenerse firmes ante mis caprichos (muchas veces era una servidora la que quería un peludo u otro) y enseñarme lo que significa compartir la vida con un animal. ¡Gracias por darme esa valiosa lección, otra más!

Y desde el plano más ímtimo y personal; abro mi corazón para gritar a los cuatro vientos que todos y cada uno de los perros que pasaron por la vida de mis abuelos les han ayudado a superar todas las pruebas que le vida les tenía preparadas que fueron muchas y bastante difíciles. 

En cada disgusto, en cada enfermedad, en cada partida... y, por supuesto, en cada momento de júbilo -que también han sido muchos- estaba alguno de sus perros.

Aún recuerdo, con los ojos empados de lágrimas, cuando mi abuela dejó de caminar y su amada mastina llamada Heidi se le acercaba a la silla en busca de las caricias que ella le daba cuando aún podía levantarse. O cuando mi abuelo pasaba horas y horas en la más profunda soledad con su mastín Oso que sabía solamente con mirarlo lo triste que se sentía. ¿Qué más se le puede pedir a un perro? Sinceramente, nada. 

Fue en esos momentos de tristeza, soledad, ansiedad, estrés cuando sus amados peludos se convirtieron más que nunca en sus incondicionales amigos con un único objetivo: subirles la moral haciéndoles creer que la vida no se termina ahí. Únicamente por eso todos los abuelos deberían tener un perro.

Palabras que me incitan a pensar en todas las veces que me caí, lloré, reí, enloquecí o amé y tenía a mis abuelos a mi lado, animándome cogidos de la mano. Diciéndome que vendrán tiempos mejores, que todo pasará, que siempre estarán ahí. ¡Ay! Ojalá todos los abuelos del mundo fuesen eternos (al igual que todos los perros)! 

Si estás pensando en cambiar la vida de tu abuela o abuelo, ¡no dudes más y adopta un peludo!