Publicidad

La gente que habla con sus mascotas tiene una inteligencia excepcional, según este estudio

mujer perro dog-serious

¡Los peludos son compañeros perfectos! 

© Unsplash

Si tienes una mascota, seguro que has pasado un buen rato conversando con tu peludito. Sorprendentemente, estudios recientes han demostrado que esta actividad tan cotidiana es una gran muestra de inteligencia humana. 

Por AnaKaren Jaramillo

Publicado el 09/08/20 18:33

Aunque para algunos puede parecer un poco loco que los amantes de los animales establezcan formas particulares de comunicación con sus mascotas, quienes tenemos un peludo a nuestro lado ¡nos encanta hablar con ellos! 

¿Quién no saluda a su mascota al llegar a casa después de un largo día de trabajo e incluso lo pone al tanto de todas las novedades?

Precisamente, esta peculiar conducta entre animales de compañía y humanos fue estudiada por Nicholas Epley, un distinguido profesor de la Universidad de Chicago que descubrió algo realmente impresionante. 

Hablar con tu mascota es más significativo de lo que creías

Los estudios científicos realizados determinaron que hablar con nuestras mascotas es un gran signo de inteligencia social del cual podemos estar orgullosos. 

Al parecer, la tendencia a comunicarnos con los animales -tal como lo haríamos con un amigo humano- se relaciona con nuestra constante intención de humanizar a los peluditos. 

Es decir, los humanos deseamos que nuestras mascotas sean lo más parecidas a nosotros y esto lleva a tratarlos como iguales en muchas circunstancias. 

perro atento
Un perrito escuchando atentamente a su humano © Unsplash

Las personas que mantienen conversaciones con sus mascotas estarían demostrando una mayor capacidad de socializar y ser empáticos con otros seres. 

Ahora ya lo sabes, no debes sentir vergüenza al platicar con tu peludito a todas horas y en todo lugar.

Tal vez algunas personas te miren raro, pero es un hecho que hablar con tu mascota a la par de ejercitar tu cerebro reforzará el vínculo que tienes con ella. 

No cabe duda que nuestros peludos son los compañeros más fieles y confidentes perfectos, prestándonos sus orejitas para escuchar todo lo que queremos compartirles.