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Ven un lobo en la calle: cuando lo atrapan y lo bañan, comprenden su gigantesco error

Cuando la gente veía a esta peluda en las calles de Los Ángeles, huían temiendo que fuera un lobo o un coyote y nadie se atrevía a acercarse a ver si necesitaba ayuda.

Por Sindy Bustamante , 6 jul 2020

Hace algunos años, varias personas vieron a un lobo deambular por las calles de Los Ángeles. Finalmente, a alguien se le ocurrió llamar a la asociación de ayuda a los animales "Hope for Paws" para que vieran si el animal necesitaba ayuda.

Cuando llegaron los voluntarios de la asociación, no podían creer lo que tenían ante sus ojos.

Lisa Chiarelli, la primera en llegar, vio al "lobo" caminando en el vecindario. Al acercarse, se dio cuenta de que el supuesto lobo traía un collar pero también, que estaba todo sucio y con serias enfermedades en la piel.

Un lobo nada feroz...

Varios miembros de la asociación Hope for Paws examinaron entonces al "lobo" y llegaron a la conclusión de que en realidad no era tal, sino que quizá se trataba de un híbrido de lobo y perro.

Después de una buena cantidad de golosinas, Lisa logró ganarse la confianza del animal, que resultó ser hembra y a quien llamó Julia. Sin embargo, no sabían si la pobre peluda iba a lograr sobrevivir, ya que estaba muy lastimada en diversas partes del cuerpo. 

Tras haber ido a ver al veterinario, Lisa se encargó de Julia y empezó por darle el buen baño que tanta falta le hacía.

Un perro sorpresa

Al bañarla, Lisa hizo un descubrimiento asombroso. En realidad, no se trataba ni de un lobo, ni de un coyote ni de una cruza de perro y lobo, no.

La peluda a la que había rescatado era simplemente una perrita cruza de Husky y pastor alemán, de dos años de edad y que había pasado por muchas dificultades.

perro husky lobo
Foto: Facebook / Hope for paws

Entonces, Lisa comenzó a buscarle la familia amorosa y responsable que tanta falta le hacía y afortunadamente, surgieron muchas personas interesadas en adoptar a Julia y darle otra oportunidad en la vida.

Finalmente, los elegidos fueron una familia de San Diego que tenía ya otros huskies, de modo que la pequeña no solo tendría una amorosa familia humana ¡sino también hermanos perrunos!

Hoy, Julia vive con su familia y todas esas dificultades en las calles de Los Ángeles no son más que un recuerdo borroso en medio de tanta felicidad.