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A su perrita le crece el vientre: el veterinario hace un descubrimiento inaudito

Al contrario de lo que todo el mundo se esperaba, estapastorcita australiana no estaba esperando cachorros, sino que la razón de su barriguita era una que nadie había previsto.

Por Sindy Bustamante , 23 jun 2020

Gipsy es una perrita de raza pastor australiano, de 9 años de edad que vive con su familia en el pueblo francés de Saint-Jean-de-Sixt, al este de Francia. No está esterilizada y nunca ha tenido perritos. 

Cuando un día su vientre empezó a abultarse, sus humanos estaban convencidos de que iba a tener cachorritos. Pero no, ese no era el caso...

Gipsy se pone malita

Al paso de los días, el estado de salud de la perrita iba de mal en peor. Su vientre crecía, pero ella tenía cada día menos apetito y presentaba pequeños sangrados vaginales. Muy preocupados, sus humanos la llevaron al veterinario, para checar que ella y "los cachorros" estuvieran bien.

Una vez que llegaron al consultorio, les cayó la mala noticia como un baño de agua fría: Gipsy no estaba embarazada, sino que tenía un grave problema que el veterinario no había tratado antes.

La radiografía no daba información suficiente y fue necesario lhacer una laparotomía exploratoria de manera urgente.

Un quiste de seis kilos

El veterinario descubrió gracias a ese procedimiento, que el útero estaba completamente distendido e invadido por un quiste de proporciones descomunales: ¡pesaba 6 kilos!

Con el auxilio de profesionales especialistas en el área, llegaron a la conclusión de que el problema de la pobre Gipsy se debía a una rara forma de degeneración de la mucosa uterina, que a veces ocurre después del celo y cuyas causas no han sido aclaradas aún.

 

Un métier plein de surprises Gipsy est une chienne Berger Australien de 9 ans. Elle n'est pas stérilisée, mais elle n'a...

Posted by Cabinet Vétérinaire de Saint Jean de Sixt / Selarl Vetomontagne on Friday, June 12, 2020

Actualmente, Gipsy se siente mucho mejor y está totalmente recuperada de esta rara patología, que solo ocurre en las perritas que no están esterilizadas.

¡Otra buena razón para no posponer este procedimiento en tu amiga de cuatro patas!