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Cuando el animal se acerca, nadie es capaz de decir si es un perro, un gato ¡o algo más!

Cuando los rescatistas encontraron a Fluffer, el pobrecito estaba cubierto con una espesa capa de pelo, al grado que no se sabía si era un perro o un gato.

Por Sindy Bustamante

Publicado el 03/06/20 10:30, Actualizado el 05/06/20 6:44

En realidad, Fluffer es una tierna gatita de cuatro años de edad, ¡muy necesitada de ayuda!

Nadie entiende como es que su pelaje llegó a ese punto de crecimiento y descuido, pero una cosa estaba bien clara: un baño común y corriente no iba a ser suficiente para acabar con esa maraña que la tenía prisionera.

Descubren una gatita

Los rescatistas se llevaron a Fluffer a la Sociedad Protectora de Animales de Arizona y entonces los empleados comenzaron una lucha épica contra los nudos de su pelaje.

La linda minina se mantuvo muy tranquila durante toda la intervención, como si supiera que todo era por su bien.

Cuando el pelo se cayó por fin, los trabajadores del refugio descubrieron, bajo esa capa peluda y sucia, una hermosa gata blanca con gris.

¡Un kilo de pelo!

A final de cuentas, fue necesario quitarle un kilo entero de pelo para que la chiquita recobrara su pelaje normal. 

Imagínate el peso que llevaba la pobre, ¡cuando ella misma apenas pesa 3,5 kg!

Y no hay que olvidar que la pobre vagaba en Arizona, donde el clima puede alcanzar temperaturas muy elevadas.

La buena noticia es que apenas dos días después de estar en el refugio, la gatita encontró una familia dispuesta a adoptarla, a darle cariño y a cuidarla como se lo merece.

¡Esperamos que sea muy feliz y que esta gente sí le cuide su pelito con todo amor!