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Su gatita vuelve a casa: al verla, casi se desmaya

© Symbolbild / Shutterstock

Cuando vio a su querida Niela tratando de entrar a la casa, no entendía qué era lo que pudo haber pasado, así que llamó de inmediato al veterinario.

Por Sindy Bustamante , 5 may 2020

A Vanessa R., una mujer austriaca de 28 años, le va a ser difícil olvidar el miércoles de la semana pasada. Ese día, un desconocido atacó a su amada gatita Niela y al verla llegar de vuelta a casa, la mujer no podía creer lo que tenía ante sus ojos.

Un gatito verde

"¿Quién haría algo así?", se preguntó la mujer, preocupada al ver el estado en el que llegó su gatito. La razón de su asombro: Niela estaba toda pintada de verde. Y eso no fue todo, sino que la "broma" tuvo terribles consecuencias para la minina, que estuvo vomitando varias veces por culpa de la pintura.

El veterinario se dio cuenta, en efecto, de que el estómago estaba afectado por el pigmento, además de que la gatita tuvo que ser rapada, porque el color del pelo no se pudo retirar de ninguna otra manera.

La policía se niega a intervenir

Pero los problemas no pararon aquí, ya que cuando la mujer llamó a la policía para poner la denuncia, las autoridades austriacas le dijeron que "pintar el pelo no es un crimen". Así, con la mano en la cintura...

Solo si el gato inhaló vapores tóxicos a causa del teñido, por ejemplo, le podrían permitir poner la denuncia. Ahora la mujer sospecha que puede haber relación con el caso de un conocido suyo, cuyo gato fue secuestrado una semana atrás.