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Ambos pierden una patita y al encontrarse descubren ¡que la amistad lo cura todo!

perritos atropellados son mejores amigos dog-happy

En el pasado, ambos perritos perdieron una pata, hoy son buenos amigos. 

© Facebook Colitas Peludas

Ambos perritos fueron atropellados en distintas circunstancias, pero el destino los juntó en el refugio Colitas Felices

Por Jaime Hernández

Publicado el 31/03/20 11:30, Actualizado el 03/04/20 9:08

Las historias de los perros que llegan a los refugios muchas veces son tristes, traumáticas y, en algunos casos, dolorosas físicamente.

Sin embargo, los albergues como Colitas Felices en Ciudad Juárez, se esfuerzan por curar física y emocionalmente a los que llegan a ellos. Si se puede, también les ayudan a encontrar una nueva familia, una nueva oportunidad.

A veces antes de una familia, los animalitos rescatados encuentran grandes amistades. Anthony y Sunny son una de esas historias.

Dos historias de dolor: Anthony

Anthony estaba en situación de calle, como la mayoría de los perros callejeros, ignorados por los humanos que los rodeaban.

Quizá intentaba cruzar, quizá sólo no se dio cuenta, pero no pudo esquivar la moto que lo atropelló y lo dejó a su suerte a mitad de una calle. Como pudo, Tony subió a una banqueta, sus patas delanteras estaban muy lastimadas.

Fue rescatado por un alma caritativa, y gracias a los esfuerzos de los padrinos y la red de contactos de Colitas Felices, sanó de una pata… la otra tuvo que ser amputada.

Sufrían cuando llegarón, pero hoy ya vuelven a sonreir. Foto: Facebook @colitaspfelicesjuarez

Dos historias de dolor: Sunny

Sunny ingresó a Colitas Felices en agosto de 2019, lo habían rescatado después de que afuera de una maquila de Juárez, un tráiler prácticamente destruyera su pata. Al igual que con Tony, tuvo que ser apuntada.

Sanación y amistad

En Colitas Felices, se esforzaron en el cuidado de ambos. Como bien mencionan los encargados del albergue:

Los procesos de recuperación en estos casos son lentos porque requieren mucho cuidado y atenciones. Al estar infectados las heridas y no poder levantarse por no estar acostumbrados a la pérdida de un miembro, es mucho muy delicada la curación, pues tienden a infectarse.

Sin embargo, gracias al trabajo de los voluntarios, los encargados y las personas que donaron recursos, hoy ambos perritos están sanos y felices. Se encontraron aquí y ahora son los mejores amigos.

Te queremos invitar a que apoyes a este albergue que tiene muchas otras historias de felicidad con sus rescatados, pero también muchas tristes, necesitan ayuda constante para tener más Colitas Felices moviéndose felices de un lado a otro.

Contáctalos para ver cómo ayudarles visitando su página de Facebook, aceptan donativos en especie, vía PayPal y de otras formas que serán felices de compartir contigo.