Noticias :

Publicidad

Anciano pierde todo en el fuego excepto a su gato... ¡Afortunadamente, alguien cambió su destino! (VIDEO)

anciano y su gato cat-sad

El emotivo reencuentro del anciano con su gato tras la tragedia 

© YouTube

Un anciano de 83 años observó desesperadamente cómo su casa, con todas sus pertenencias y recuerdos dentro, se convertía en cenizas en cuestión de minutos. Aunque no todo fue malo, el señor consiguió salvar lo que más quería: ¡su gato!

 

Por Vanessa Parapar

Publicado el 05/12/19 6:28

Lo perdió todo en un abrir y cerrar de ojos

Probablemente el día de invierno del que hablamos fue el más triste de la vida de Ali Meşe, un anciano turco de 83 años que perdió todo en un abrir y cerrar de ojos a causa de las llamas. El abuelito intentó encender una estufa para calentarse que explotó accidentalmente, haciendo que la sala de su casa se incendiara en cuestión de segundos. El fuego pasó a la velocidad de la luz a todas las estancias, que para más inri era de madera. 

Afortunadamente, hubo un halo de esperanza para Ali en medio de la tragedia. El anciano y su gatita, llamada Rubia, se salvaron de las llamas. A pesar de todo, ¡qué más se puede pedir!

La historia de Ali se ha propagado por las redes sociales de la misma manera que lo hizo el fuego dentro de la casa del anciano, gracias a la información proporcionada por los vecinos del anciano a la CNN. Las fotos y el video (te lo mostramos a continuación) hacen que se nos salgan las lágrimas, sobre todo el momento en el que ambos se abrazan con resignación tras lo ocurrido. La historia, que sucedió en una lejana aldea turca, conmovió los corazones de todo el mundo.  

Un nuevo capítulo en la vida de Ali y Rubia

Después del incedio, Ali y Rubia se quedaron sin nada. Aunque el hijo del anciano los acogió en su casa, Ali no se resignaba a dejar su aldea natal. Por lo tanto, su vástago gracias a la repercusión que tuvo la historia de su padre alrededor del Planeta pudo devolverle la vida que tanto anhelaba. 

Varias Fundaciones locales junto con el Ministerio turco de Familia y Política Social organizaron una cooperación para recaudar fondos con el objetivo de que Ali y Rubia regresaran al lugar del que nunca deberían de haber salido. Dicho y hecho. En menos de lo que canta un gallo; consiguieron el dinero necesario para reconstruir la casa del anciano. 

No cabe duda: ¡los voluntarios son uno de los pilares más importantes de la sociedad!

Ali y Rubia esperan impacientes que se terminen las obras para instalarse en su hogar. Mientras tanto, ambos siguen viviendo con el hijo de Ali (en la ciudad de Bol) aunque no han dejado de visitar su pueblo natal en el cual ambos cuidan de tres gatos abandonados. ??