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Síndrome del gato volador: ¿por qué se presenta y qué riesgos tiene?

un gato volando por los aires

¿Qué pasa cuando a un gato le da por "volar"?

© Miroslav Halama / Shutterstock

Aunque se dice que los gatos siempre caen de pie, las caídas desde lugares muy altos siempre son peligrosas, incluso para los mininos. El veterinario nos explica a fondo este problema y sus posibles tratamientos.

Por Dr. Gabriel García

Publicado el 12/09/21 14:27

Muchos de los gatos que viven en apartamentos o lugares elevados, en algún momento de la vida han sentido la curiosidad por asomarse a la ventana o al balcón.

aunque muchos son ágiles, excelentes escaladores, contorsionistas e incluso trapecistas, en algunas ocasiones el cálculo de la distancia o de sus capacidades les puede jugar una mala pasada y, aquello que empezó como una divertida excursión por un lugar elevado, puede terminar en un accidente que puede llegar a ser más o menos grave dependiendo de la altura.

Síndrome del gato paracaidista, ¿se puede morir tu gato?

Probablemente por esa particularidad un poco temeraria de pasear por los lugares elevados, observar y perseguir otros animales o disfrutar de las cornisas, ventanas abiertas y terrazas, se podría decir que los felinos domésticos están “evolutivamente diseñados” para salir ilesos, afortunadamente, de las caídas y accidentes; por este motivo, muchas veces los accidentes de alturas no pasan de un susto para ti o un hueso roto.

Sin embargo, es importante extremar las medidas de seguridad y precaución.

No todos los gatos corren con la misma suerte y, en algunos casos, los daños para ellos pueden ser mayores desde alturas relativamente mínimas, mientras que desde alturas más pronunciadas, por el contrario, las consecuencias o resultados son casi nulos.

Anatómica y fisiológicamente, los gatos durante una caída o en el momento de un salto, estiran las patas y aumentan su volumen corporal formando una especie de paracaídas.

Esto les permite disminuir la velocidad de caída, reducir el impacto contra el suelo, minimizar los golpes a órganos vitales como hígado o articulaciones y, además, aterrizar sin problema.

Gatos más propensos a caídas desde las alturas

Los que con más frecuencia presentan este tipo de accidentes son:

  • Los gatos jóvenes (que son los más inquietos)
  • Los adultos mayores (porque ven reducidas sus capacidades físicas)
  • Los gatos que acaban de mudarse a un nuevo hogar (ya que no conocen o calculan bien sus movimientos dentro del nuevo hogar)
  • Los gatos que suelen dar paseos cuando las superficies están húmedas (ya que se favorece la falta de agarre o los resbalones).
  • Los gatos citadinos.

Los peligros del síndrome del gato volador

Lo primero que debes saber es que, ante cualquier caída o accidente, lo primero que tienes que hacer es evaluar la condición física de tu gato para ver si existe alguna fractura, hemorragia o golpe de relevancia, por lo cual no será recomendable hacer una manipulación o movimiento del animal.

Posteriormente, debes acudir prontamente al médico veterinario o solicitar el servicio a domicilio, en caso de que el gato no pueda moverse con facilidad o presente dolor intenso.

Esto porque si bien puede no existir una herida visible, las lesiones pueden involucrar algún órgano interno por lo que se necesitará una valoración veterinaria detallada y delicada como radiografías, ultrasonidos, entre otros.

Las lesiones que se presentan con mayor frecuencia en gatos “voladores” son:

Internamente:

  • Trauma en el bazo.

  • Traumas en el hígado.

  • Ruptura de la vejiga.

  • Traumas en pulmones.

  • Lesiones en el intestino.

Externamente:

  • Fracturas de fémur.

  • Fractura de la articulación de la cadera.

  • Fracturas de tibia o peroné (miembros posteriores).

  • Fracturas de húmero, cúbito o radio (miembros anteriores).

  • Fractura de mandíbula.

  • Golpes en el cráneo.

En muchas ocasiones, tu gato podrá presentar lo que clínicamente se conoce como politraumatismo, es decir: lesiones en varias partes del cuerpo tanto interna como externamente.

¿Desde qué altura puede caer un gato sin lastimarse?

Los gatos que caen desde pisos elevados (de un quinto piso o más), suelen sufrir menos lesiones.

Esto ya que, si bien la altura puede ser superior, los gatos disminuyen la velocidad de caída haciendo un “efecto paracaídas”: toman una postura horizontal, la cola se eriza y permanece vertical, los músculos se relajan para absorber mejor el golpe y pueden reducir el impacto contra el suelo y proteger los órganos vitales.

A menor altura, mayores serán las lesiones

¿Qué hacer en caso de que se haya caído tu gato?

Es necesario prestar mucha atención a cualquier señal y analizar con detenimiento la escena del accidente: ventanas abiertas, balcones sin seguridad, cortinas rasgadas, cercanía de muebles elevados, entre otros. Todo esto puede ayudar a determinar no solo el evento sino también la gravedad del mismo.

Posteriormente, tienes que observar si tu gato presenta alguna hemorragia o existen rastros de sangre en el suelo.

También vale la pena observar el comportamiento del gato:

  • Maullidos constantes
  • Gato inactivo o indiferente.
  • Inapetencia para comer o beber.
  • Un gato que se esconde.
  • Camina cojeando.
  • Evita apoyar alguno de sus miembros en el suelo.
  • Manifiesta signos de dolor intenso.

Todos estos signos te indican que algo extraño ha sucedido y que tu gato no se encuentra bien.

¿Se puede morir tu gato por una caída?

Aunque se diga que los gatos tienen siete vidas, muchos accidentes de gatos desde las alturas no tienen un final feliz.

Muchos gatos presentan heridas graves, hemorragias profusas, lesiones en órganos internos o pueden no recibir ayuda a tiempo, lo cual hará que el pronóstico sea malo.

También es importante tener en cuenta la edad del animal, la altura desde la cual cayó y su peso. Estos factores también harán que tu gato tenga un mejor o peor pronóstico.

¿Qué hacer si tu gato se cayó desde las alturas de tu edificio?

Si las medidas de precaución y seguridad señaladas anteriormente no fueron suficientes y tu gato ha sufrido una caída o un accidente, lo primero que tienes que hacer es observar la condición de tu animal. 

En ocasiones, cuando los gatos están heridos, pueden verse nerviosos, adoloridos, huidizos e incluso agresivos. En esas ocasiones deberás actuar con cuidado para evitar lastimarlo o que él, debido al dolor, pueda lastimar a alguien más.

Una de las medidas más efectivas es intentar envolverlo con una toalla, cobija, abrigo o tela limpia y seca.

Si observas alguna hemorragia o sangrado, leve o grave, es importante que primero examines la zona haciendo uso de guantes o con las manos limpias y secas (para evitar contaminaciones e infección de las heridas) e intentar detener el sangrado con la ayuda de gasas limpias, secas y sin hacer uso de cualquier medicamento.

Luego de valorar las lesiones y brindar los primeros auxilios, deberás acudir lo más pronto posible al médico veterinario para hacer la valoración del estado del animal.

Nunca intentes administrar medicaciones para el dolor, la inflamación o cualquier otro síntoma, esto puede enmascarar los signos y hacer que el diagnóstico no sea tan efectivo.