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¿Por qué los gatos caen de pie siempre? La explicación científica de este fenómeno

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¿Por qué los gatos caen siempre  de pie? 

© Juhani Kovanen / Shutterstock

Ya sabemos que los gatos siempre caen sobre sus patas, pero ¿sabes por qué ocurre este milagro de la física gatuna? ¡Te contamos!

Por Sindy Bustamante

Actualizado el 20/04/21 10:34

"Los gatos caen siempre de pie" es algo que seguro has escuchado por todos lados, ya sea en sentido literal o figurado.

Para comprender las razones por las que los gatos siempre caen de pie, hay que saber que los michis son unos expertos en física, y son precisamente las leyes de la física las que les permiten caer de grandes alturas sin lastimarse y, sobre todo, ¡siempre sobre sus patas!

Esta habilidad está íntimamente ligada con la altura: los gato son capaces de girar en el aire y de aterrizar siempre sobre sus patas, pero a condición de caer desde una altura suficiente, como veremos.

¡Pero no te preocupes! No lanzaremos a ningún gato desde un rascacielos para explicarte el fenómeno. Veremos qué nos dice la teoría sobre por qué los gatos caen de pie.

¿Por qué los gatos caen de pie?

Probablemente no es muy exacto decir que "los gatos caen de pie" siempre. En el mundo animal es muy difícil que podamos decir que hay cosas que ocurren siempre (o que jamás ocurren), porque no falta esa excepción que confirma la regla.

Si echas un vistazo en Internet, seguramente encontrarás muchos videos a cámara lenta de gatos cayendo y aterrizando en el suelo sobre sus patitas como si nada.

Observando con cuidado y poniendo atención a los detalles, podemos sacar explicación razonable de cómo le hacen los gatos para caer de pie.

Curiosamente, cuando un gato cae desde una altura "media" se lastima menos que cuando cae de menor altura. Te preguntarás por qué.

La razón porque los gatos caen de pie: el concepto de velocidad límite

La explicación está ligada a la velocidad límite que alcanza un cuerpo en caída libre cuando se enfrentan la fuerza de gravedad y la resistencia del aire.

La velocidad límite, también llamada velocidad final, es la velocidad máxima que alcanza un cuerpo que se desplaza dentro de un fluido bajo una fuerza constante.

Además de la fuerza de la caída libre, en este caso existe una fuerza de rozamiento inversamente proporcional, de una fuerza que actúa en sentido contrario.

Se calcula que el límite de velocidad de un gato mediano es de unos 100 Km/h (la mitad de la de un humano). Es muy importante tomar esto en cuenta para comprender por qué los gatos caen de pie.

Los gatos caen de pie... ¿siempre? © Ioan Panaite / Shutterstock

Primer caso: El gato cae de pie

Al caer desde un piso alto, un gato tiene tiempo de estirar su cuerpo hasta alcanzar la velocidad límite antes de golpear el suelo y, por tanto, no impacta a la máxima velocidad.

Si durante la caída nos sorprende el conocimiento de la física que tienen los gatos, en el momento del impacto nos sorprenderá su anatomía: tienen músculos muy fuertes que pueden absorber la fuerza del impacto, funcionando como amortiguadores naturales y evitando que el golpe rompa los huesos del animal.

Por esta razón, los gatos caen de pie sin lastimarse casi nunca.

Además, a diferencia de los humanos, los gatos no tienen las extremidades rectas bajo el torso, sino ligeramente dobladas para transmitir la fuerza del impacto a las articulaciones y no a los huesos, pues esto los podría en riesgo de una fractura.

Segundo caso: El gato cae de espaldas

Para que se produzca la rotación y el gato que se cayó espaldas pueda darse la vuelta, la altura de la caída debe ser de al menos un metro.

Por eso, es impreciso decir que los gatos caen de pie siempre. Los fundamentos de la física nos dicen que un cuerpo rígido aislado no puede girar sin ayuda externa.

¿Cómo le hace el gato? Primero flexiona su columna vertebral para que las dos mitades del cuerpo puedan girar sobre dos ejes de rotación diferentes. Luego retrae las patas de enfrente hacia sí mismo para poder girar la parte delantera de su cuerpo más rápidamente.

Congelemos al gato en el aire por un momento y observemos: tenemos en el aire un gato con la mitad delantera del cuerpo vuelta "de cara" al suelo y la otra mitad hacia atrás.

En este punto será necesario volver a estirar las extremidades delanteras y acortar las traseras para provocar la rotación también de la parte posterior del cuerpo.

¿Cómo gira un gato en el aire? © Vikafoto33 / Shutterstock

Así es como los gatos caen de pie: la anatomía

Esta especie de acrobacia que engaña a la física es posible gracias a la asombrosa flexibilidad de la columna vertebral del felino que es capaz de salvarlo de las situaciones más "vertiginosas".

La estructura de las extremidades también está hecha para soportar los fuertes impactos que ocurren cuando se salta o se cae desde muy alto.

Aquí puedes ver cómo caen de pie los gatos gracias a su magnífica flexibilidad.

Síndrome del rascacielos: los gatos caen de pie... ¡casi siempre!

Hemos explicado con detalle por los gatos caen de pie, pero ¿qué pasa si algo sale mal?

Si el giro en el aire no sale bien, seguramente habría consecuencias más o menos graves en función de la altura desde la que caiga el minino.

Ciertamente, las lesiones por caídas son muy imprevisibles y potenciamente muy graves, porque dependen de diferentes variables que se cruzan en pocos segundos.

El síndrome del rascacielos se refiere a las lesiones sufridas por un gato tras una caída importante de al menos 8 o 9 metros.

Entre ellas se encuentran:

  • fracturas de los huesos largos de las extremidades
  • lesiones de las articulaciones bajas y altas de las extremidades
  • traumatismo craneal
  • rotura de dientes o mandíbula
  • lesiones en la columna vertebral
  • traumatismos en los órganos internos
Problemas en las patas del gato: ¿tienes un minino polidáctil?

Lo cierto es que una caída es algo que no se puede prever y lo único que queda es cuidar que nuestro gato esté siempre en buena salud, para enfrentarse a los saltos y caídas desde las alturas con todo su talento gatuno.

Definitivamente, los michis parecen saber mucho de física y anatomía, así que si en algún  momento tienes que resolver complicados problemas de física, olvídate de libros y manuales y mejor pregúntale a Pelusa si puede echarte una patita.