Publicidad

Las sorprendentes características del pene de gato

gato lamiendose

El aparato reproductor de un gato es verdaderamente asombroso.

© katrin88888 / Shutterstock

El pene de gato es una estructura sorprendente, a la vez que curiosa, ¡descubre qué lo hace tan peculiar!

Por Paula Rodríguez

Actualizado el 24/02/21 4:55

Los seres vivos se han diferenciado mucho a lo largo de la evolución, también en la anatomía de sus órganos.

Aunque dos especies diferentes de animales pertenezcan al mismo grupo, por ejemplo, mamíferos, tienen particularidades que las hacen únicas y especiales.

En este artículo, vamos a hablar sobre el pene de gato y cómo es el aparato reproductor de estos felinos.

Pene de gato: ¿cómo es?

Anatomía del pene del gato

Lo primero que sorprende del pene de gato es su posición en el cuerpo. En lugar de situarse en la zona baja del abdomen, apuntando hacia la cabeza como en perros o caballos, el pene de gato se encuentra en la porción escrotal, justo por debajo de los testículos.

Por lo tanto, no veremos el pene suspendido en el último tercio del abdomen, sino que tendremos que levantar la cola y buscarlo debajo del ano.

En un michi encontraremos, a partir de la cola:

  • ano
  • testículos
  • pene

En ese orden.

Cuando el pene está en reposo apunta hacia la cola, sin embargo, esta dirección cambia durante el acto sexual.

En la anatomía del pene de gato también destaca la presencia de hueso peneano. Este hueso, llamado “báculo”, va por el interior del pene y está rodeado de tejido muscular y conectivo muy vascularizado (o sea, muy irrigado por vasos sanguíneos).

Además, el hueso peneano participa en la erección y redirección del pene durante el coito para hacer posible la penetración de la hembra.

Es poco común que podamos ver imágenes del pene de gato. © ovbelov / Shutterstock 

¿Es cierto que el pene de los gatos tiene espinas?

Una característica que hace especial al pene de gato es su glande, la parte más externa del pene, que cuando el gato llega a la madurez sexual desarrolla unas "espinas" de queratina.

Efectivamente, cuando los gatos machos alcanzan la madurez sexual, que suele ser entre los 8 y 10 meses de edad, su glande se rodea de unas estructuras muy curiosas llamadas “espículas”.

Las espículas parecen espinas o punzones que rodean concéntricamente todo el glande (pueden tener entre 100 y 200 papilas aproximadamente), y son acumulaciones densas de queratina modificada.

Las espinas  del pene de gato tienen una longitud media de 1 milímetro.

No obstante, estas espinas son dependientes de las hormonas.  Si un gato macho está esterilizado, las espículas desaparecerán, aunque se trate de un gato adulto. Esta característica también la comparten otros felinos como los leones.

¿Cómo es el aparato reproductor de un gato?

A continuación te contamos cómo funciona el aparato reproductor de un gato y para qué sirven las espículas del glande del pene de gato.

Las gatas en época reproductiva, dentro de una colonia, tienden a mantener relaciones con varios machos. Las espículas del pene de gato ayudan a retirar los restos de semen de los machos rivales que hayan podido quedar adheridos en la vagina de la hembra.

Otro de los estímulos necesarios para que la reproducción sea exitosa corre a cargo de las espículas de queratina del glande.

Durante el coito, las espículas o espinas de queratina, realizan un rozamiento de las paredes de la vagina con lo que se produce una liberación de hormonas en la hembra, que cuando alcanza su nivel máximo (pico de LH u hormona luteinizante), ayuda en la maduración de los óvulos dentro de los ovarios.

Estas espículas también participan en el placer del macho permitiendo que alcance antes el orgasmo.

Aunque parezca anecdótico, esta característica es necesaria en especies no monógamas, es decir, los gatos machos fecundan a más de una hembra de una colonia por lo que precisan que el coito con cada una no sea demasiado largo.

Por último, las espículas sirven de anclaje entre el macho y la hembra. Durante la reproducción, las espículas aseguran que ambos individuos no vayan a separarse hasta que se haya completado el acto reproductivo por ambas partes.

De esta forma, la especie tiene menor margen de error a la hora de reproducirse ya que predispone a que el coito sea "exitoso" (aunque siempre puede haber otros condicionantes que alteren el resultado final).

Así es el aparato reproductor de un gato. © Anviczo / Shutterstock

¿El pene de los gatos lastima a las gatas?

Sabemos que las gatas en celo suelen vocalizar mucho ya que quieren llamar la atención del gato macho desesperadamente, diciendo “ya estoy preparada”. Cuando el macho acude a su llamada y se inicia el acto sexual, la gata cambia sus vocalizaciones de llamada por gritos de dolor.

La reproducción de los gatos es dolorosa para las hembras, ya que el rozamiento araña las paredes de la vagina por unos segundos o minutos.

Sin embargo, las gatas en época reproductiva son muy activas, sexualmente hablando, y buscan aparearse constantemente. Por lo tanto, el pene de gato no es un apéndice cruel o una herramienta de tortura, sino una adaptación evolutiva necesaria para la supervivencia de la especie.

En todo caso, para evitar el abandono y ayudar a los muchos gatitos sin hogar que hay en nuestro país, lo más conveniente es esterilizar a nuestros peludos.