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¿Es malo castigar a un gato con el aspersor de agua?

gato asustado por un aspersor de agua

Un minino mira asustado al atomizador.

© zossia / Shutterstock

¿Tu gato se portó mal y quieres castigarlo con un aspersor? ¿Es realmente efectivo? Daniel Filion, especialista en el comportamiento de los gatos en Educhateur, nos da la respuesta.

Por Jade del Arco

Actualizado el 13/05/21 20:33

Castigar a un gato con el aspersor: sí o no

Está comprobado que castigar a tu gato con un aspersor de agua no funciona demasiado. 

Y lamentablemente, esto aplica también para la mayoría de los catigos que se nos pueden venir a la mente para acabar con los malos comportamientos de un minino.

En efecto, aunque el gato se asuste al ver el aspersor, lo más habitual es que, cuando el aspersor no esté a la vista, el gato repita su mal comportamiento.

 

¿Qué pasa si regañas a un gato mientras le echas agua con el aspersor?

Daniel Filion, el comportamentalista felino, le pregunta a Marcel, el dueño de un gato con el que está "trabajando" en estos momentos, si este tipo de regaños le funciona.

“Bueno, en mi caso funciona -dice Marcel-. Cuando salgo con mi atomizador en la mano, el gato se baja de la mesa”. 

Aún así, esta forma de regañar, que es universal, es también muy ineficaz…

Para probarlo, Daniel le hace otra pregunta a Marcel:

¿El gato lo vuelve a hacer? ¿Vuelve a subirse a la mesa? 

, pero a la larga acabará entendiéndolo, ¿no?, reponde Marcel.

El gato no comprende cuando lo rocías con agua

El hecho de que lo vuelva a hacer es un buen indicador de que en realidad no comprende lo que sucede y esto tiene varias explicaciones.

  1. Los gatos viven en el presente. Es decir, que si castigas a tu gato con un atomizador de agua, o de otra manera, puede que unos segundos después ya esté repitiendo el mismo movimiento por el que lo regañaste. 
    Por lo tanto, es posible que regañes o castigues a tu gato por cosas diferentes cada vez y que él no llegue a comprender cuál es el motivo, incluso que interprete tu molestia de forma equivocada. Esto puede aumentar su estrés y ocasionar otros problemas de comportamiento.
Castigando a un minino en el momento exacto. © Dora Zett / Shutterstock

¿Cómo se debe castigar a un gato?

Para que el castigo sea efectivo, es necesario que se repita cada vez que el gato repita el mismo comportamiento, sin excepción.

Tomemos el ejemplo siguiente para entenderlo mejor: ¿cuánto tiempo pasa hasta que vuelves a sobrepasar el límite de velocidad en la carretera después de haber cometido una infracción? ¿Unos días, una semana?

El único lugar en el que todo el mundo respeta al 100% el límite de velocidad es el tramo que hay 500 metros antes del radar.

De esta manera; el castigo se aplica siempre y sin excepción en ese tramo, mientras que en otras zonas, las posibilidades de que nos “cachen” son mucho menores. Lo mismo sucede con tu gato.

Y, por favor, no pienses que puedes castigarlo cada vez, todos los días y sin excepción.

Como le ocurre a la policía, es imposible que estés 24 horas supervisando al mismo individuo. Volviendo a la policía: si recibes varias multas en poco tiempo del mismo policía, pero no entiendes realmente el motivo, ¿no acabarías “odiándolo”?

O incluso harás lo posible por evitarlo para no recibir una nueva multa. Una cosa es corregir el comportamiento de tu gato y otra, muy distinta, maltratarlo y que termine odiándote sin saber muy bien por qué. 

¿Cómo corregir el mal comportamiento de un gato?

“Tiene usted buenos argumentos señor Educador, pero ¿qué hago para educar a mi gato si no le puedo decir que no ni regañarlo?”, pregunta Marcel.

Ya sea con el aspersor o con un manotazo en el hocico, el castigo no es eficaz con el gato.

Si lo único que hacemos es decir “no”, corremos el riesgo de que el gato cada vez tenga más comportamientos susceptibles de castigo y probará a base de "prueba y error" qué comportamiento le permite satisfacer sus necesidades y las de su amo.

Las opciones adecuadas para corregir el mal comportamiento de un gato son:

  • Premios. ¿Por qué no mostrarle un comportamiento alternativo y darle una recompensa por haberlo llevado a cabo? ¡Sería genial si la policía nos premiara por respetar los límites de velocidad! Apuesto a que todo el mundo los respetaría. ¿Y si, por ejemplo, alentamos a nuestro gato a que permanezca en el suelo, en un lugar específico? Cuando vea que es más rentable para él quedarse en ese lugar que subir a la mesa, el gato adoptará rápidamente ese nuevo comportamiento alternativo y esperará su recompensa.
  • Juegos. También podemos ofrecerle a nuestro gato una alternativa más atractiva, que sería la opción más sencilla para cambiar un comportamiento. Por ejemplo, poniendo a su alcance un árbol para gatos más alto que la mesa a la que suele subirse o hacer que se entretenga olfateando y jugando con hierba para gatos. 

Daniel Filion, especialista en el comportamiento del gato, asegura que no es bueno castigar una y otra vez a tu gato con el rociador de agua. Lo importante es tener paciencia y corregir poco a poco sus comportamientos poco adecuados.